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Cada una tiene 49 espacios que
representan a las markas y suyus: significa la unidad en la diversidad
geográfica de los Andes, de organización y armonía del sistema
comunitario andino donde no existe el individualismo ni el egoísmo.
Cada una tiene 49 espacios
que representan a las markas y suyus: significa la unidad en la
diversidad geográfica de los Andes, de organización y armonía del
sistema comunitario andino donde no existe el individualismo ni el
egoísmo. El centro de la primera wiphala del Qullan Suyo está atravesada por una franja de siete cuadros
blancos. "La centralidad es lo fundamental, es el taypi (centro) ante la
dicotomía del occidente del sí o no, para nosotros hay el tal vez, no es
de la duda sino el punto del encuentro", anota el investigador Fernando Huanacuni en su libro Visión cósmica de Los Andes que se publicará próximamente, Mientras que la wiphala con
la diagonal de color verde corresponde al Antinsuyu La franja diagonal amarilla, al Continsuyu y la roja, al Chinchaysuyu.
Estas wiphalas son utilizadas en Bolivia (con la franja diagonal blanca), en
Ecuador, Perú, Colombia, Brasil, Argentina y Chile, las otras wiphalas.
"Las cuatro wiphalas unidas, proyectadas en tres dimensiones, muestran una
pirámide escalonada. (...). Nos muestran un plano de construcción de todos
los lugares ancestrales, donde Tiwanaku se ubica en el punto central", se
lee en el libro del investigador Huanacuni.
Para el investigador Bruno Serrano, los cuatro lados de la wiphala
conmemoran a los cuatro hermanos míticos: Ayar-kachi, Ayar Uchu, Ayar-laqa y Ayar-kallku, quienes fueron los precursores de los cuatro estados
originarios del Tahuantinsuyo.
La wiphala fue el emblema de la civilización andina, antes y durante el
período de los incas. Se usó desde la misma creación de Tiwanaku, hace más
de 2.000 años aproximadamente.
En las diferentes investigaciones y excavaciones arqueológicas en Ecuador,
Perú, Argentina y Bolivia, fueron encontradas restos de tejidos. Se usó en
actos religiosos, en fiestas solemnes, acontecimientos culturales y sociales
del hombre andino.
Germán Choquehuanca señala en una de sus publicaciones "que fue encontrado
un objeto parecido a un estandarte en una tumba, con unos 800 años de
antigüedad, en la región de Chanqay, situada en la costa central del Perú".
En 1534, durante la invasión y ocupación de Cusco, los españoles encontraron
la primera resistencia de los quechuas-aymaras y vieron entre la multitud,
objetos parecidos a la bandera de franjas y cuadros de colores similares a
la del arco iris.
Un gráfico de Waman Puma de A., de 1612, se refiere a un objeto como
banderín denominado Walqanka. Fue utilizada en 1781 por Tupac Katari,
durante el cerco a La Paz, según el historiador Felipe Quispe Huanca.
En el museo de Tiwanaku se encuentra pintadas dos wiphalas en un Qiru o vaso.
En la década del 80 se halló una pintura rupestre en la localidad de Banderani, ubicada entre Copacabana y kasani, provincia manco Kapac, La Paz.
En el norte argentino se halló un tejido ajedrezado que envolvía al cuerpo
de dos niños enterrados en el volcán Llullaillaco. Esta reliquia se
encuentra en un museo de Mendoza.
La wiphala, en síntesis, es el símbolo de la resistencia indígena y la
expresión del pensamiento filosófico andino, de la reconstrucción de la
identidad ancestral, resurrección de la cultura que fluyó de los cuatro
estados del Tahuantinsuyo.
Simbología, uso y denominaciones
Flamea en fiestas solemnes y representa el calendario luni-solar.
Simbología . Cada color tiene su significado. No sólo es una bandera, es
también la representación del calendario luni-solar de las naciones
originarias andinas. Permite que a través del cálculo matemático sean
previstas las fechas de los equinoccios, solsticios y eclipses.
El uso . La wiphala, presente en cada evento comunitario y en ceremonias,
identifica el sistema comunitario de los Andes basado en la equidad,
igualdad, armonía, solidaridad y reciprocidad. Se utiliza en acontecimientos,
culturales, religiosos y sociales, respectivamente.
Denominaciones . Los kallawayas, en La Paz, la denominan laphaqax. En Potosí laphala; en Cochabamba, wipayla; en Ecuador, wipala; los monolingües del
castellano de barrios residenciales, Huipala; los bilingües castellano aymara, wifala, los bilingües castellano quechua, wipala.
[Ukhamawa: Red de Noticias Indigenas] |